"I wanna breeze and an open mind/
I wanna swim in the ocean/
Wanna take my time for me"...
Renuncié al trabajo una noche que simplemente me harté. Días atrás.
No estuve dispuesta a continuar participando en el drama mental de mi Jefe, un hombre que no soporta en su camino a una mujer con los ovarios bien puestos que nunca temió enfrentarlo ni recordarle que él también comete errores, y no sólo eso, sino de mostrárselos en cara con argumentos irrefutables.
Antes de seguir gastando energías en una batalla que no me interesa para nada ganar, presenté mi renuncia faltando unos días para mi cumpleaños. Unos otros tantos días para Navidad. Y fue la excusa perfecta para decirme a mi misma "Gitana, te vas de viaje. Un mes."
Por eso, dentro de cuatro días salgo de esta ciudad.
Así, de manera sorpresiva. No me imaginé que tomaría esta decisión a sangre fría.
Pero qué importa. No me puedo permitir seguir en este jodido lugar. Qué va. Conmigo no van los estancamientos.
Ya lo tengo casi todo preparado.
Mi enorme mochila. Mi carpa. Mi sleeping-bag. Mis botas. Mi ropa de excursión que generalmente no combina mucho entre sí y que me debe quedar grande, todo para disimular al máximo mi tren delantero y hacerme menos femenina, ya que una mujer que viaja sola debe tratar de ser menos deseable, y pasar lo más desapercibida posible ante la mirada de los demás.
Una temporada viviendo como "gitana". Como me llaman. Como siempre lo fui.
Dormir unos días allá, otros más allá. Caminar, respirar, dormir, ser libre, libre como una mariposita de alas azules. Quiero disfrutar. Vivir este mes en la máxima sencillez, explorar y volver a mirar los cielos que ya conozco, donde he sido feliz. Vivir sin separarme de lo que soy, sin separarme de mi cámara fotográfica, de la música, de la pasión por mirar el mundo.
Dejar atrás el trabajo, el reloj, los teléfonos, los amores que ya no amo, los amores que ya no me aman. Y si conozco a alguien nuevo, disfrutaré, pero no pretendo dejar nada de mi en este viaje en el corazón de nadie más. Ni guardarme para mi la menor parte de corazones ajenos. No quiero. Voy simple, con sólo 3 mudas de ropa y mis cabellos despeinados. Mis rulos libres. Simple. Sin recuerdos que me pesen ni miedos sin confrontar. Mis pantalones de hippie y mi vieja franela de "Saxon". Mi pentáculo en el cuello y el nuevo piercing que me haré antes del viaje.
No es un escape. Es una búsqueda desesperada. Encontrar de nuevo mi poder de mujer luchadora. Eso quiero, eso necesito. Eso anhelo. Y regresar con las alas abiertas y el corazón repleto de vida.
Navidad en La Gran Sabana. Con mi carpa mirando al Roraima.
Año Nuevo en Mérida. En el pueblo que más adoro.
En enero me voy la Península de Paria. El trayecto de mi viaje que haré en compañía. Y muy buena compañía, de paso.
Y cuando decida volver a casa, ese día será para sentir que de nuevo el suelo donde camino y esta ciudad me pertenece.
" MAY BE TOMORROW " - Stereophonics.
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