Hace tiempo que no vivo algunos momentos que antes los pude vivir.
No todo el tiempo tienes gente que le guste compartir lo mismo que uno.
Por ejemplo. En una fría noche merideña, con amigos medio bohemios también, entrar en uno de esos bares "de mala muerte", donde hombres aporreados por la vida o padeciendo despechos insufribles, conflictos existenciales, o simplemente porque es su sitio preferido o se quieren ligar a una "mujer de la vida alegre" que no la pueden llevar a un lugar más elegante, se dejan envolver por un ambiente de sombras, luces que casi no alumbran, el licor que ahoga las penas y remoja las pasiones, y por supuesto, una música de fondo para apaciguar los pensamientos.
Tal vez se escucha la voz de Daniel Santos o la de Julio Jaramillo.Y la infaltable DOS GARDENIAS, en la inolvidable voz de Antonio Machín. Dos parejas "disparejas" bailan en el centro del local. Se tocan y casi que tienen sexo ahí mismo, en frente de los presentes, que de todas maneras no le han parado ni una porque cada quién está hundido en su propia atmósfera. Ignoro a quién pertenece la canción, ni quién es el autor.Probablemente mi abuelo sabía muy bien de este tipo de música.
Y pásame otra, mesonero, por favor !
"DOS GARDENIAS" - Antonio Machín.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario