"Ya no me acuerdo/
si tus ojos eran marrones o negros,/
como la noche o como el día/
que dejamos de vernos"...
"Ya no me acuerdo/
ni de tu risa, ni de tu prisa/
por darme un beso,/
ni que botón de tu camisa/
desabrochaba primero"...
"Juro que te amo"- Le decía.
"También te amo, vida mía"- Me respondió él.
Cuántas veces creí que amaba a tantos "él" que pasaron por mi vida.
Pero la verdad es que sólo amé a uno.
Y me reservo la historia que le corresponde.
Y esos tantos "él" también habrán creido amar a todas las "ellas" en sus vidas... o en sus camas.
La verdad no soy una práctica mujer sin corazón en el pecho. Pero me ajusto a la realidad de la vida y del a veces absurdo y efímero mundo de las relaciones sentimentales -o químicas-. A estas alturas de mi vida no me creo planteamientos amorosos acompañados por Rosas, Chocolates, música de Ricardo Arjona, y un par de palabras probablemente extraidas de una telenovela rosa.
Porque, cariño, yo soy una escritora. Y también he leido, he visto películas y he mirado con desgano alguna telenovela. Yo también he regalado flores, chocolates, y tarjetitas de San Valentín; he lanzado los perros, he atacado, me he declarado, y he empalagado a más de un galán con palabras que a veces rayarían en lo cursi.
Cuando creces un poquito, las cosas cambian y las posiciones en la vida se asumen diferente.
No necesito desde hace mucho tiempo imaginar que "estaremos juntos para siempre". Hazme el favor. Estamos juntos mientras lo deseamos. Una noche. Tres semanas. Dos meses. Pero de aquí a pensar que es amor con cada persona con la que se está... mmmm... ya no me cuadra. Pensar que cada encuentro es amor, pasa cuando tienes 15 años y hasta unos 22. Pero definitivamente, ser absolutamente radical suele pasar cuando atraviesas los 25 años. Ya no eres una dulce muchachita zanahoria que se iba a la disco y bebías media caja de cervezas. Ahora eres una grandulona que quiere lugares y bebidas que te emborrachen el alma y los cinco sentidos.
A pesar de esto, no te confundas, querido. En suma, no puedo competir con Madonna. No soy mujer de salir con el primero que se presente en mi camino que a veces atraviesa muchas calles. Sentí algo muy especial por todos. Así como lo siento por vos. Aunque tarde o temprano ya no tengamos palabras qué cruzar, y tanto el uno como el otro diga "Ya no me acuerdo".
La Gitana.
"YA NO ME ACUERDO" - Estopa.
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